16 de octubre de 2012

Cómo dejar de extrañarte, cómo te olvido...

Te pregunté cómo dejar de pensarte, de soñarte, de sentirte, para dejar de extrañarte.

Conquistaste mi corazón... Tu sensibilidad, tu sencillez, tu inteligencia, tu sinceridad, tu autenticidad, tus ojos, tus labios, tu cuerpo, tu piel, tu mirada, tus besos, el color de tu voz, tu sonrisa, tu amor, tus abrazos, tú, tú y más tú.


Y la respuesta, es tu silencio, y yo le agrego, la distancia, la medicina perfecta a mi dolencia.


Me siento una paria cada que te pienso y me cabrea sentir todo esto, porque lo que has hecho de mi, no me gusta. Porque me siento impotenete ante tal situación.


A galope van mis sentimientos, sin riendas; pero ya es tiempo de trabarlos. Dejaré que tu silencio, la distancia y el tiempo, se hagan cargo y puedan solucionar todo esto que me agobia, para seguir con mis odiseas pintando de grises y colores a la mía vida.