23 de marzo de 2011

Agobiada de lo irreal...

A veces me pongo a pensar en toda la gente que me cruzo cuando voy a mi trabajo, o cuando voy de viaje o simplemente cuando camino por alguna calle de alguna ciudad. Todos los días miro a la gente, cuando voy en taxi, y aunque no quiera suelo fijarme en la mayoría de los coches que me adelantan o en los de al lado cuando paramos en el semáforo, y que son pocas las veces en que es verde. Bueno, eso de mirar a la gente no es tanto así, porque muchas de esas veces mis endorfinas me hacen volar y miro pero no miro!… y en ese ir y venir pienso que quizás ellos sean más felices que yo, pues algunos parecen que lo tienen todo… una casa, un coche nuevo, caras de felicidad a las 8 de la mañana, y algunos ya fumándose el primer cigarrillo del día.

Y es que nunca nos conformamos con lo que tenemos, siempre nos gustaría tener más, y quizás esa persona con coche nuevo no tiene porque ser tan feliz como parece. Por ejemplo, a mí, muchas veces me pasa que no se expresar bien mis sentimientos y la gente piensa que tengo una vida estupenda y que siempre estoy contenta; pero cuando llego a casa y enciendo el televisor, me enferma todos esos anuncios que nos intentan vender totalmente una irrealidad. Como el spot de coca-cola “Hay razones para creer en un mundo mejor”, o que el “Perú pone”, o el spot de Saga falabella “Hot – this is the life”, etc. etc. Nos intentan vender una vida fácil, y sin preocupaciones… También me cabreo cuando veo las noticias, ¿a dónde vamos a llegar con tanta gente mala en el mundo?

Los casos de los niños violentados, ultrajados o violados, han llegado a afectarme demasiado, cada vez que sale una noticia de ese tipo por la televisión se me ponen los pelos de punta, y por ahí ha caído alguna que otra lágrima de impotencia. Podría haberle pasado a alguien de mis sobrinos, o a cualquiera de mis conocidos.

Luego, todos los casos de maltrato a las mujeres… y me vuelvo a hacer la misma pregunta, ¿a dónde vamos a llegar? Es increíble el número de mujeres muertas en un año por maltratos de sus parejas, o sus ex parejas. Increíble. Creo que ninguna mujer tiene que morir así, y menos en este tiempo. Cada vez que veo un caso de esos por la tele, pienso “lo que ha tenido que sufrir esa mujer”. Y al final los culpables, no cumplen todos los años impuestos en la condena, y por no decir que hay muchos que ni cumplen condena alguna.

¿Y cuando muere alguien famoso?, que con todos mis respetos en paz descanse. Se crea un producto mediático increíble, por alguien que no hemos conocido nunca y que solo lo hemos visto a través de nuestra pantalla del televisor, en el cine o en las revistas.


¿Qué hay de todos esos niños que se mueren cada día en nuestro tercer mundo? Ellos también tendrían toda una vida por delante y nosotros no pensamos ni un segundo de nuestros días en ellos, en lo mal que lo pueden llegar a pasar. Lejos de eso nos enfadamos porque no funciona el ordenador, o porque nos perdimos nuestra serie favorita, o porque no saldremos a divertirnos un fin de semana, o porque no podremos hacer ese viaje por culpa del trabajo… puros pretextos estúpidos.


No quería acabar haciendo una crítica. Pero yo también vivo aquí, en esta sociedad hipócrita y poco real, que a simple vista es superficial y egoísta. Y nos olvidamos de las cosas que realmente importan.

22 de agosto de 2010

Nunca quisimos humillarte...



No recuerdo cuando fue exactamente; pero Marce y yo estábamos de excursión por Lima y en pleno trance fotográfico. En la entrada de la iglesia San Francisco vimos a una señora pidiendo limosna. Estaba a un lado, menuda, absorta o ausente, al menos eso parecía, y la luz del exterior la iluminaba como si le perteneciese sólo a ella. No pudimos evitar hacerle una serie de fotos, primero desde afuera y luego desde adentro. De pronto, sin mediar palabra, la señora volvió hacia nosotros la cabeza y nos sacó un poco la lengua, luego se levantó y salió de la iglesia. Me quedé como una gárgola cuando sale el sol.


Así que, luego de unos minutos, volvió a ocupar su lugar, me acerqué a ella. Estaba con los ojos cerrados y un rosario en su mano, susurrando alguna oración. Le interrumpí. Y la conversación debió de ser más o menos la siguiente:

-Perdone...
-[alzó la mirada]
-Perdone, he visto que antes se ha enfadado usted...
-[apartó de mí la mirada y la clavó en la entrada]
-Queríamos pedirle perdón, no queríamos que fuera así.
-[seguía mirando hacia la puerta, le temblaba la barbilla de rabia]
-Disculpe, de verdad, no pretendíamos molestarla. Es que... la luz...
-[me miró con ojos contraídos, enmarcados por arrugas, y las aletas de la nariz palpitantes] Me ha parecido humillante.
-Pero no... señora... Mire, es que nosotros llevamos a cabo una labor de concienciación, queremos mostrar que nadie presta atención a las personas que...
-[seguía mirándome rabiosa, mientras yo buscaba cómo terminar la frase] Ha sido humillante.
-¡Pero no, señora! Mire, si yo viera algo humillante en esta imagen no estaría aquí hablando con usted cara a cara.
Esa frase como que le ablandó un poco. Se le transformó la mirada.
-Perdone... -insistí.
-Acepto las disculpas. -me dijo.
Tímidamente extendió la mano, y apenas con la punta de los dedos, tocó la mía. Yo sonreí, ella sonrió, le apreté la mano entre las mías y eso pareció darle la confianza suficiente para empezar a contarme:
-Porque yo en realidad pido para comer... -empezó.
-¿Quiere que le traiga algo de comida?
-Es que hoy un amigo ya me ha traído comida suficiente. Pero necesitaría también algo de ropa.
-[miró entonces la cadena que llevaba Marcello sujeta a la trabilla del pantalón y a cuyo extremo van atadas su cartera y sus llaves] -Esta cadena es muy bonita.

Era una forma relativamente indirecta de pedírmela. En ese momento se me pasaron varias opciones por la cabeza, pero, quizá de forma egoísta, pensé que a ella en realidad la cadena no le iba a servir para nada y que gracias a ella hace pocos años que no olvida la cartera ni las llaves ni le roban las cosas del bolsillo trasero, y que en Perú ya no he visto ese tipo de cadenas. La cadena fue un regalo mío a Marcello, cuando aún éramos amigos.
-Es que es un regalo...
-Ah, un regalo... A mí también me regalaron una vez un anillo, sabe usted. Pero un día, lo perdí. Lo estuve buscando, recé, y al final apareció en el fondo de la cubeta de mi casita. -En ese momento los ojos ya le brillaban. Y prosiguió -Una vez estaba yo en otra iglesia, porque en ésta llevo sólo un año, y vino el cura y me dio un rosario, y me dijo: "es usted un ángel". Y en otra ocasión...

Yo la estaba escuchando y me habría gustado quedarme un rato más hablando con ella allí en la entrada de la Iglesia, en susurros para no interferir con la misa que se celebraba a escasos metros, pero llevaba un rato vibrándome el móvil en el bolsillo, pues habíamos quedado con mi amiga Karim y seguro estaba buscándonos.

-Perdone, pero me tengo que ir ya, porque me están esperando afuera.
-Vaya con Dios - me dijo con una sonrisa comprensiva y una mirada totalmente diferente de la que tenía al principio.

Salí, llamé a Karim, quedamos con ella en la puerta de la Iglesia. Mientras la esperábamos, le conté a Marce lo que acababa de suceder. En ese momento salió ella de la Iglesia. Al pasar por nuestro lado sonrió y nos explicó que iba al baño. La detuve y le presenté a Marce. Quería que viera que él, que también le había tomando fotos, estaba emocionado con toda la situación.
-Mire, él es mi novio… -Y, como me pareció que quería decirle algo, añadí: - No sabe mucho de fotografía - y le sonreí. - La señora, sin más ni más, se acercó a él y le dio un abrazo. Y luego se alejó, camino de algún baño.

Y bueno, entre otras experiencias, ésta fue la que más me hizo reflexionar sobre cierto tipo de fotografía social que me interesa particularmente; y, sobre todo, sobre los sentimientos de los excluidos. A ver si interpreté bien la situación:

Al ser objeto de nuestra atención, esta señora primero se sintió mal. Supongo que, acostumbrada al rechazo de la gente, pensaría que nosotros no sólo la veíamos como alguien inferior, sino que encima teníamos la desfachatez de reírnos de ella retratándola en su miseria.
Evidentemente, semejante acción le pareció humillante. Sin embargo, al ver que éramos capaces de prestarle atención de otra manera y de interesarnos por ella como persona, al ver que no nos provocaba asco ni rechazo, debió de sentirse dignificada, humana. Y, aunque puede que me equivoque, creo que ese instante fue para ella muy valioso. Para nosotros, de otra forma, también.

Como digo, esta experiencia nos dio que pensar. Y nos planteamos fomentar la fotografía interactiva, acercarnos a las personas para que no se sientan meros objetos. En los días subsiguientes pudimos comprobar que, efectivamente, como iré comentando en próximas entradas, el mundo está lleno de personas que necesitan atención. Todos, además de comida, necesitamos atención. Es otro tipo de alimento.

Aunque, a todo esto, nunca le pregunté su nombre.

3 de junio de 2010

Cuba siglo XXI?...

De Lima volamos a la Habana, Cuba. Estuvimos en la tierra del comunismo diez días. En La Habana, un día allí es suficiente para ver lo que hay que ver, que no es más que los lugares históricos de los alzamientos de 26 de julio, el asalto al Moncada, El Capitolio y demás. Merece la pena por su valor histórico, y por su condición de “capital del caribe”, es la ciudad más caliente de Cuba, pues hay fiesta todas las noches, aunque la gente es más pobre; pero “feliz”, eso nos decían.

Sin embargo lo primero que nota el turista es el acoso de los “pastrulos, jineteros”, ese nombre no se le da solo a las putas, también a ellos, o a cualquiera que intente sacar provecho de los turistas ofreciendo algo ya sean puros, ron, guía, chicas o lo que sea que te puedan vender. Existe un problema muy grande en Cuba ahora mismo para el turista, y es que la diferencia económica es tan grande, que cuatro pesos que te puedan sacar para ellos es una fortuna. Existen en Cuba dos monedas, el peso moneda nacional, para los cubanos, y el peso convertible cubano, para los turistas en relación de 25 a 1 a favor del cubano convetible, el sueldo medio, por lo que nosotros pudimos averiguar es de entre 20 y 40 Cuc mensuales (unos 64 a 140 soles). Así que se mueve un mercado negro alrededor de los Cuc que es impresionante. Por eso llega a ser agobiante el ritmo de ofrecimientos de servicios de todo tipo por la calle; -Taxi señor?, - habanos?, - un paladar (restaurante), rico, barato, con langosta y camarones?, – Hola mami, me puedo sentar aquí? (imagínense)… te la pasas – No gracias; - no, está bien gracias; – no quiero gracias; – no necesito; - ya tengo y bla bla…

Lo peor de todo sin embargo es que no puedes establecer una relación normal con la gente, porque nunca sabes si están siendo amables contigo porque son así, o si van a intentar sacarte algo después por algún lado. Es una lástima, porque se piensa que la gente de Cuba es una gente encantadora, de muy buen humor, amable, con la que podrías platicar un buen rato. Pero es muy difícil sentirte al mismo nivel si no es alguien que hayas conocido por algún otro lado (familia, estudios, trabajo….)

Desde La Habana, después que conocimos su Catedral, Museo, el Morro, el Malecón, Basílica San Francisco y paseamos por sus plazas y calles, transportándonos a los años 50? Con unos mojitos demás. Cruzamos casi todo el interior de Cuba. Paramos en Bayamo un rato y dormimos en Camaguey, una ciudad que nos pareció muy linda, mucho más cuidada que la media cubana, tranquila. Ahí comimos en una pizzería italiana que por lo bien puesta que estaba, decoración y todo, bien podría haber estado en cualquier lado de Lima.

Después fuimos a pasar unos días a la playa, a Cayo Coco, a un hotel de estos de pulserita y todo incluido. Pero en los días que estuvimos no pudimos tomarnos ni un mojito porque no tenían hierbabuena, increíble, no?... es como si fueses a Perú y pides un pisco sour y te dijesen, no hay limones, ja ja ja. Nos intoxicamos con algo que comimos a mi me dio hasta 39 de fiebre, tenía el agua estancada que daba asco entre recepción y el buffet y yo, plop!.

Fue lo que menos me gustó de Cuba. Además que casi ni es Cuba, porque está separado de la isla principal por un paso que han hecho para vehículos, y a la entrada del paso hay un control, si eres cubano necesitas demostrar que trabajas ahí o que tienes una reserva hecha para poder pasar, increíble. Pero eso sí, la arena muy blanca y el agua muy turquesa. Alucinante!, igual que todo el Caribe.

No sé si subimos o bajamos, pero recuerdo que nos decían, “bajaremos a la costa caribeña”. De ahí hasta Trinidad, un pueblo muy bonito, restaurado en gran parte y totalmente recomendable, además, aunque es bastante turístico se puede estar medianamente tranquila sin que te atosiguen. Tiene cerca una playa bastante bonita y por la noche hay música cubana en una zona empedrada. Otra cosa que tiene Cuba es que hay música por todas partes, y muchas veces es en vivo, pero cuando no siempre hay alguien escuchando un disco o la radio, música, música, músicaaaa.

También nos dimos una escapadita de un día a Cienfuegos, a 80km, a la que llaman La Perla del Sur. Una plaza preciosa y una punta que se adentra en la bahía es todo lo que ví, pero realmente muy bonito.

Nuestra última escala antes de volver a La Habana fue en Santa Clara, ciudad sin ningún atractivo más que el mausoleo del Che Guevara. Lo enterraron allá después de encontrar su cuerpo en Bolivia porque fue allí donde tuvo lugar la batalla definitiva con que lograron derrocar a la dictadura de Batista, con unas columnas comandadas por el Che. Pero si no vienes a ver eso no merece la pena que pasen más de unas horas, no es ni bonita de día ni activa de noche.

Hay muchas más cosas que escribir sobre Cuba, pero debí haber ido poniéndolas según iban sucediéndonos a lo largo del viaje, sin embargo la comunicación con el exterior en Cuba es mala, cara y lenta. Una llamada internacional te sale a unos 20 soles, el minuto! y el Internet es más lento, y si lo encuentras y funciona. Es un milagro!, je je

Luego en el famoso Varadero, playa sol y arena… es una de las mejores playas en el Caribe. aguas cristalinas de arena blanca. Muy concurrido por turistas extranjeros y también locales. Hay muchos hoteles por lo que uno tiene muchas opciones para elegir la que se adapte a nuestras necesidades y presupuesto de modo que nuestra estancia fue inolvidable.



Regresaremos otra vez, claro que sí!!! y beberemos unos mojitos, sin hierba buena plop! ja ja...

24 de marzo de 2010

El agua es vida...

Para despejarnos y votar un poco el alcohol que aún salía por cada poro de nuestros cuerpos, debido a una noche de copas. Decidimos emprender un recorrido por los alrededores de Cascas, entre viñedos de uva, ríos, cerros, etc. Pues esa es la idea cuando uno viaja a lugares de paisajes naturales.

De sol tan abrasante porque no hubo nube alguna, el cielo completamente despejado y azul. Era el típico cielo serrano. Caminamos y caminamos por muchos lugares y tanto era el calor que la gente quería meterse a un río. Un amigo nos dijo que siguiéramos el río rumbo arriba, que por ahí habían pozas de agua. Seguimos caminando como diez minutos más y encontramos una poza grande, de agua cristalina y muy fría. La gente se emocionó, y sin pudor alguno los chicos se despojaron de sus ropas quedándose tan solo en ropa interior y se lanzaron a la poza de ese río tan refrescante y preciso. Nosotras las chicas no habíamos llevado ropa de baño, teníamos muchas ganas de disfrutar del agua como nuestros amigos lo estaban haciendo, quienes nos decían que nos metiésemos como ellos, total es igual como si tuviésemos ropa de baño. Tanta fue la algarabía y el calor que terminamos haciendo lo mismo que los chicos. A lanzarnos como lo habían hecho ellos. ¡Oh my God!, el agua estuvo increíble. Nadamos, jugamos a ahogarnos, resistencia bajo el agua, nos dejábamos que nos arrastrara la corriente del agua. Según nosotros queríamos coger algún pez que pasara por entre nosotros; pero como sabrán, je je, es un poquito difícil pescar con la mano en aguas corrientes, etc... Tan rico estuvo aquel momento que nadie se percató del tiempo. De pronto una amiga dijo que tenía hambre, vimos la hora y sí, era muy tarde. Seguimos por un rato más y luego salimos de la poza tan espectacular, esperamos unos minutos más para secarnos bajo el sol, y nuevamente rumbo al pueblo.

En lo que regresábamos, unos agricultores que pasaban por ahí, nos dijeron que tuviésemos cuidado, porque habían serpientes, era zona de la serpiente Sancarranca. ¡Joder, serpientes, que miedo, no! Ya moría de solo imaginarme verlas, miraba por todas partes y en especial por donde transitaba, estaba muy agreste, lleno de hierbas y maleza que tupía el camino. De pronto con toda esa locura de las serpientes, recordé a una amiga que está estudiando su doctorado en España, precisamente en Granada. Estudia a todos los animales posibles o algo así; pero mucho más a las serpientes, le encantan, eso es lo que me dijo, y tiene muchas fotos con muchas serpientes, que cuando veo sus fotos con estos seres tan desagradables para mi, incluso ahora que solo estoy escribiendo, ya se me eriza la piel… y bueno, pensé que si estuviese con nosotros, tal vez al escuchar lo que dijo aquel agricultor, estaría feliz y hasta buscando ese famoso y temerario reptil, o sabe Dios qué haciendo, pues es una chica aventurera.

Lo cierto es, que a pesar del susto lo pasamos mejor que nunca. La naturaleza es hermosa. Cascas no es del todo fea. Se podría decir que el pueblo un poco, sí; pero sus alrededores son muy bonitos, porque hay gran vegetación, agua y mucho sol.

Así que si tienes espíritu aventurero y ganas de darte una buena bronceada, caminar, comer rico, disfrutar de la naturaleza en general, pues ahí te espera aquel pueblo llamado Cascas, a mil metros sobre el nivel del mar y a tres horas de la ciudad de Trujillo.

18 de marzo de 2010

Hay esperanzas...

Luego de 2 años que regreso a Cascas, la ciudad del vino y la uva, la ciudad del sol, etc. Pero más que ciudad parece un pueblo, una comuna o una comarca. No parece la capital de una provincia.

Lo básico de ropa a la mochila y lo mismo con mi neceser. Enrumbé a la agencia Tour Cascas y compré mi pasaje, aunque tuve que esperar una hora y media porque no sabía los horarios de salida a Cascas.

Decepción total y conformismo por parte mía y de las demás personas, ¿por qué? Porque el bus que nos transportaría estaba sucio, los asientos no tenían cinturones de seguridad, algunos ni se reclinaban y ciertas ventanas ni podían abrirse. Las llantas estaban gastadas. En conclusión, el bus era reviejo; pero gracias a Dios llegamos bien. Aunque a veces pensaba, “si así está por fuera, cómo estará por dentro: el motor, los frenos, los cambios, la dirección, etc.; qué miedo, ¿verdad?

Los primeros quince minutos viajé con el asiento de mi costado libre; pero luego en una parada obligatoria que hacen los buses, la gente empezó a subir y a llenar el bus. Algunas personas ya habían adquirido sus pasajes, mientras que otros buscaban asientos vacíos (la informalidad en mi país es muy grande y es uno de las tantos problemas del Perú)… de pronto una señora de unos 50 años aproximadamente, delgada, de tez blanca pero bronceada por el sol, me pregunta: “señorita, ¿está ocupado este asiento?, la miro por unos segundos y dándole pase para que entrara le digo, “está libre señora”.

De pronto nos pusimos a conversar durante todo el viaje, que duró aproximadamente dos horas y media… la señora se llamaba VM, es casquina como yo. Cuando tenía 24 años, hizo un viaje a la ciudad blanca, Arequipa, se enamoró de un cusqueño, se casó y fue a vivir a Sicuani, Cusco. Tuvo cinco hijos y con su esposo estuvieron trabajando en la panificadora de su nueva familia, le fue bien por un tiempo; pero como en la mayoría de familias, por las envidias la próspera familia de VM tuvo que salir de Sicuani. Al verse en la nada, tuvieron que regresar a Puente Moreno, Cascas. Ahí se volvieron agricultores, mayormente de arroz. Lucharon por mucho tiempo para darles lo mejor de sus posibilidades a sus hijos. Luego de diez años, su esposo muere de un infarto fulminante. V. por mucho tiempo tuvo que vérselas sola y trabajar más que nunca para su familia, porque sus hijos crecían más al igual que sus necesidades.

Esta señora, volvió a encontrar el amor y de ese nuevo amor tiene dos hijos más. Hace unos años, el mayor de todos dejó de estudiar y prefirió trabajar para de esa manera ayudar a sus hermanas, pues de los siete hijos cinco son mujeres. Su sacrificio valió la pena, porque sus hermanas ya son profesionales y están trabajando, por lo tanto ya están ayudando a su querida y sacrificada madre.

JC trabaja y estudia en la universidad, pronto será un profesional, un ingeniero mecánico. Su madre está más orgullosa que nunca de su querido hijo, de su primogénito. Pues apostó y confió en su hijo quien para nada lo está defraudando.

Al despedirnos, me dio mucho gusto saber y ver que gente tan humilde y tan cerca de nuestra realidad es más peruana que nunca, luchan para salir adelante, se proponen y lo consiguen. Qué lindo ver una realidad tan compleja y tan esperanzadora a la vez.

No todo está perdido. Ese es el Perú profundo. Su gente de alguna u otra manera tratan de salir adelante; pero aún falta el apoyo de nuestras autoridades. Se podría decir que poco a poco el Perú sale adelante y gracias a su pueblo, aunque sería más lindo y efectivo si marcháramos de la mano junto con nuestros representantes.

No todo está perdido, hay esperanzas, sólo hay que perseverar porque el que persevera alcanza.

5 de marzo de 2010

Lenguaje de señas...

Hace unos días estuve en casa viendo q trabajaran bien el acabado de un techo de un cuarto en el tercer piso q lo hicieron mal los anteriores maestros de construcción… bueno, en realidad no es que estuviese a mi monitoreo, papá también estuvo ahí, pues en realidad esas son cosas que entienden más los hombres, y yo como que estaba un poco perdida porque me hablaban de caídas, codos, canaletas, conexiones de cables, fierros, arena, cemento, etc. Cosas que en realidad a mi no me interesan.

El caso es que uno de los asistentes, no me di cuenta hasta el segundo día de trabajo, era sordomudo, mejor dicho, es sordo pero sí puede hablar, o sea, no tiene ningún problema en las cuerdas bucales; pero como desde pequeño fue sordo nunca aprendió a hablar ni a generar los sonidos… y bueno, pensé, claro, ahora entiendo porqué no me respondía bien cuando le decía o le preguntaba algo… que idiota fui, verdad?

Me causó bastante curiosidad, puesto que nunca he tenido un conocido, o un amigo o contacto alguno con un sordomudo… en su hora de descanso del tercer día nos pusimos a platicar, mejor dicho gesticular y nos fuimos entendiendo cada día mejor. Él no sabe comunicarse a través del lenguaje de señas; pero si uno le hablaba despacio podía entendernos. Cuando quería hablar emitía unos sonidos como si fuese un bebe grande, a veces tan fuerte que daba un poco de temor, por supuesto que èl no sabe lo fuerte de su voz.

Es interesante pero estresante comunicarse con una persona sordomuda puesto que no sabes su idioma. Pero debe ser fascinante aprenderlo y comunicarse. Me recuerda a una serie gay que transmitían en el canal Sony, pues la protagonista tuvo que aprender ese idioma ya que su novia era sordomuda. Y la verdad que aprendí algunas de esas señas como: te amo, te odio, tú y yo unidos siempre, fuck you, ya no estarás sola, me voy, y una que otra más como los días de la semana y los meses… demasiado rápidas las señas para la agilidad de mis ojos je, je, je…

15 de enero de 2010

Sin visa...

Hace unos meses me presenté en la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica, y me negaron la visa. Yo solo quería la visa de turista para poder viajar con mi novio, pues habíamos planeado en pasar navidad y año nuevo por la helada y cosmopolita ciudad de New York. Pero bueno me rechazaron la visa, así que los planes se nos cayeron.

En fin, el tema lo volvimos a tocar este fin de semana, pues habíamos invitado a almorzar con la familia a un primo que vive en Virginia del Norte y que vino a pasar navidad y año nuevo con su mamá, quien es mi madrina. El tema se dio porque mi primo me dijo que lo visitara pasando el invierno. Y recordé y les conté que me negaron la visa.

Esperaré unos meses y volveré a intentarlo, tal vez la situación de Estados Unidos de Norteamérica y la mía para ese entonces cambie.

Tierra del Tío Sam, allá voy, así ustedes no quieran ja, ja, ja… hablando de eso, como ilegal nunca. No entiendo porqué la gente arriesgan tanto sus vidas, lo digo por la gente que cruza por la frontera de Mexico. Gente de todas partes llegan a esa frontera tan grande e intentan cruzar al otro lado, al país de las oportunidades; pero en realidad las oportunidades, si bien es cierto hay pocas oportunidades; pero tampoco es que no las haya en nuestros países, simplemente es que tenemos vergüenza de trabajar en lo que en USA si lo haríamos.

7 de enero de 2010

Casi año nuevo en casa...

Después de la navidad, estuve jugando baloncesto con unos amigos, punto de play off, parque cerca a mi casa. Y en uno de los tantos partidos, no hice calentamiento previo y de frente a jugar… como bien saben, el baloncesto es un poquito fuerte, que en una de las tantas entradas que hice, mi hermano, que también estaba jugando con nosotros, salió a marcarme, y para evitar el contacto hice un mal movimiento… auch! se me desgarró el músculo del muslo derecho. Estuve con un dolor bárbaro que a pesar del medicamento no me pasaba, con las justas podía mover la pierna derecha, no podía creer, estaba lisiada.

Lo más triste es que creía que se me arruinaría la salida por fin de año. Bueno, la mayoría de los años siempre viajé con amigos, familia o con mi novio; aunque esta vez no pasé año nuevo con mi amore, ya que por el trabajo no pudo viajar. Es una lástima, pero así suceden las cosas.

Así que, al recuperarme que fue gracias a una inyección que me hiciera mi hermano, la noche vieja la pasé primero en casa de mi hermano con sus amigos y luego ya con mis amigos que tampoco tuvieron la intención de salir de Trujillo, ya que normalmente los viajes que hacíamos para esta fecha eran al norte peruano, como Máncora, Colán, Zorritos, Órganos, Vichayito o Punta Sal. A mi parecer, son las mejores playas del Perú.

Hubieron varias alternativas desde una parrillada con previa cuota por supuesto, reunión en la casa de playa de una amiga, reunión en casa de una prima que a la vez celebró su cumpleaños y año nuevo, o sea bomba asegurada, y lo otro era acampar en la playa de Huanchaco que está cerca a Trujillo, como a veinte minutos de la ciudad…

A las finales fuimos a la fiesta que organizó El Golf y Country Club. Me recuperé lo suficiente como para poder estar con la gente, brindamos, bailamos y pasamos una buena fiesta de fin de año. Pensé que no me divertiría pues no soy muy buena en las fiestas sociales, pero la verdad que lo pasé bravazo.

Ahora segura de que este año 2010 será muchísimo mejor que los anteriores.

Felicidades para todos y lo mejor para este 2010.

Algo más que navidad!...

Navidad y Año nuevo, las festividades más esperadas por la mayoría de los cristianos. Diciembre, mes en que más que nunca las compras y gastos aumentan se triplican. Comprar regalos para los amigos y la familia, siendo los más pequeños quienes disfrutan más.

Pero en realidad, ¿somos conscientes de lo que celebramos o lo que representa la Navidad?

Ahora, en este mundo tan frívolo o tan banal y pasajero; pero por supuesto que no somos conscientes. Solo esperamos la navidad porque vienen los días feriados y alertan o avisan que ya estamos a una semana de empezar un año nuevo y por ende en algunos países empezarán las vacaciones y verano, o simplemente para otros, tendrán un feriado largo.

Hasta hace casi dos años, mi madre amada, quien ya se encuentra en el cielo, para Navidad, no nos obligaba; pero sí nos decía que vayamos a la Iglesia a escuchar misa. Por supuesto que no todos íbamos, pero ella era feliz con que nosotras, sus hijas, sí estuviésemos en misa con ella y papá. Hoy en día, solo papá es quien va a misa. El resto de la familia, está más preocupada en envolver los regalos y en preparar la cena.

Doce de la noche del 25 de diciembre, hacemos una pequeña oración recordando el Nacimiento del Niño Jesús y también agradeciendo que aún estemos unidos y con salud estable. Nos saludamos con un fuerte abrazo, brindamos y repartimos los ansiados regalos. Luego disfrutamos de una rica cena navideña, preparada por mi cuñada, la mayor de todas. Mientras voy cenando empiezan los mensajes y las llamadas al móvil de la familia como de los amigos.

Los más pequeños, emocionados por recibir sus regalos, caen rendidos de sueño, mientras nosotros los más grandes, disfrutamos de un buen vino tinto y otros de un buen pisco con hielo, y como en toda navidad, recordamos momentos tristes y alegres. Esta vez fueron más alegres, porque ya nos hicimos a la idea de que mamá, el amor más grande de la familia, no estará más con nosotros, pero sabemos que está en el cielo cuidándonos.

Navidad, es momento en que las familias tratan de estar más unidas o mejor dicho tratan de reunirse. Aquellos familiares que están viviendo en diferentes ciudades o países, hacen hasta lo imposible por llegar a tiempo y reunirse. Más que nada en los hogares católicos y cristianos. Digo esto, porque Navidad, quiere decir, “Nacimiento del Niño Jesús”, y somos los creyentes quienes más celebramos esta fecha. Cada uno a su manera, con poca fe o mucha fe, o simplemente como una costumbre.

La Navidad debería de ser todos los días, no por los regalos, sino por el amor y cariño que en esta fecha nos deseamos. Y porque aparentemente, los hombres están más sensibles y son más caritativos con quienes más lo necesitan.

18 de noviembre de 2009

Día de reencuentro y chismes...

Hoy, tenía que ir a recoger una cámara digital para hacer un trabajo, y se me ocurrió llamar a una amiga para ver si estaba libre y si quería acompañarme. La llamo y me dice: "la mamacha, ya regresó, vamos a verla"... "¿Y ahora que hago?", bueno, muy simple, fui a recoger la cámara y lo envié a la oficina de mi trabajo, para por la tarde hacer las grabaciones respectivas puesto que no era urgente.

Regresó una amiga de argentina después de casi dos años, para quedarse definitivo... Estaba un poco enfermita pero igual la pusimos al día con las novedades de todo el grupo, y ¿Quienes conforman el grupo?, pues la gente de comunicaciones de la UPN... Estuvimos casi tres horas conversando, recordando, riendo, jodiendo, etc.

Y bueno, este fin de semana íbamos a reunirnos a preparar el cebiche en casa de alguien; pero aprovechando que ya regresó nuestra amiga, mejor iremos a la playa de Huanchaco a comer el rico cebiche de pescado y para refrescarnos tomaremos unas cuantas birras. Ojalá que la mayoría de gente se apunte y podamos pasarla de pm. Por lo menos nosotras estamos pilas.

7 de noviembre de 2009

Canción criolla y halloween

Revisé mi correo, después de dos semanas, y vi varios e-mails que habían escrito mis amigos quedando para salir el 31 de octubre, pues vendrían a Trujillo desde Lima y otros de Europa. Se supone que es día de halloween o noche de brujas, fiesta que se celebra principalmente en Estados Unidos de Norte América; pero con esto de la globalización y lo alienada que es la gente, se está haciendo común en todo el mundo. Perú, no es la excepción; pero a la vez se celebra el Día de la Canción Criolla. Los medios de comunicación mencionaron que nuestra tradición se impuso a halloween; pero en realidad los peruanos buscamos pretextos con mayores alternativas para divertirnos y pasar un buen fin de semana.

Y bueno, el punto es que la gente estaba pilas al responder los e-mails, luego nos reunimos: CP, GB, MT, ALM, PE, CM, MC, PM, PQ, DK, AN, CP, AP, KB, MG y yo, y otros que dijeron sí y nunca llegaron, como siempre pasa.

Estuvimos en el Kero de Huanchaco hasta las dos más o menos luego la gente empezó a aburrirse. La gente ya quería una casa, así que fuimos a la casa playa de GB. Punto perfecto de reunión para amanecer, es donde mejor te diviertes, conversas, hay buena música, bailas y bebes hasta morir. En fin, fue hasta el día siguiente... ¡Feliz día de la canción criolla, Perú!

26 de octubre de 2009

No hay nada más valioso que una vida...

Grégoire, es uno de los personajes principales de la novela que estoy leyendo: "Las causas perdidas" de Jean-Christophe Rufin. Está en Etiopía coordinando los trabajos de una ONG europea para luchar contra la hambruna. Después de descubrir los motivos fraudulentos y nefastos del gobierno etíope para apoyar el proyecto y, por otro lado, ver las razones de resistirse a abandonar de los cooperantes, me cuenta la conclusión a la que ha llegado:


- De regreso, en el coche, pensé sobre todo en esta frase: "No hay nada más valioso que una vida." Quizás no me creas, pero tuve una especie de iluminación al subir a la segunda falla. Comprendí que precisamente a causa de esa frase no logro y sin duda no lograré jamás respetar este trabajo. "No hay nada más valioso que una vida" significa que no se debe sacrificar ni una sola vida, es decir, que en el mundo no existe nada en lo que creamos lo suficiente para defenderlo pagando con vidas."No hay nada más valioso que una vida" es el mensaje de una sociedad para la que el valor más elevado es la comida y el mayor drama no tenerla.
¡Ah, somos muy ricos, muy libres y muy felices! Nuestros alimentos no saben a nada, nuestras iglesias están vacías, nuestros tribunales son comprensivos. Preferimos, quizá por primera vez en la historia, la vida material a la vida eterna. En lugar de decir que no creemos en nada y que por eso somos incapaces de justificar la muerte, preferimos glorifcar la vida. "No hay nada más valioso que una vida" ¡Terrorismo! Terrorismo de la vida por encima de todo, que no es en realidad sino la prueba de un gran vacío, de una renuncia a lo que hace el hombre: la elección de un combate y la aceptación de un sacrificio. (...)
- Créanme, cuando escogí este trabajo, esperaba algo distinto de "No hay nada más valioso que una vida". Pero, por desgracia, la verdad es que no soy diferente de los demás. Soy tan incapaz como ellos de creer, de creer de verdad, de creer hasta el extremo de decir: "Ca custa" (cueste lo que cueste). La única diferencia es que yo soy consciente de ello y eso me hace infeliz.
Para hacernos pensar un buen rato...

25 de octubre de 2009

Sensación de plenitud...

Curioso. Sigo con asiduidad los blogs de seis personas y en la mayoría de ellos reina el silencio desde hace días. Supongo que en gran parte ello se deberá al inicio de trabajo después de unas largas vacaciones de estos amigos y bueno tienen que nuevamente estar al ritmo de la vida familiar, reencuentros, comidas, cenas, compras, qué sé yo... En algunos de esos blogs campean textos que no son actuales, pues sé que esas personas ya no se sienten como en el momento en que escribieron. En mi caso es diferente. Estos días me envuelve y me impulsa precisamente a escribir. Y lo que escribí en la última entrada sigue siendo válido, hace poco ¿Verdad?

Los días atrás han sido estupendos, acompañé a un amigo a comprar su guitarra, una Fender Telecaster mejicana que suena súper fanqui y está toda tuneada, es bonita!. Por el camino me encontré, por segunda vez en estos días con JJ, con quien había quedado a cenar; pero que por el trabajo no pude reunirme. Luego almorcé con unos alemanes, que han venido a visitar Trujillo y respondernos a la propuesta de trabajo que les reestructuramos. Ojalá y no se cabreen. Estos alemanes están fascinados con la Capital de la Marinera, "Trujillo", les ha gustado la arquitectura, la gente, la comida, sí que comen bien, el tráfico les parece fatal, y los lugares turísticos como las Huacas y Chan Chan les ha gustado... Después de terminar con el trabajo, quedamos en salir con unas amigas a una discoteca, pero a las finales ya no pudieron, entonces igual llamé a otra amiga, y coincidentemente nos encontramos con gente de la universidad que no querían bailar; pero eso fue solo un momento, porque la clásica del hombre, primero tiene que beber unos tragos y luego bailar o hacer el ridículo, el pretexto de siempre.


Luego reuní con otros amigos, que hacía tiempo no los veía, el pretexto fue felicitar a uno de ellos que ganó una beca integral para realizarla en España, al ganar esta beca, demuestra que Trujillo, tiene a un futuro periodista de peso, por no decir que ya es uno de los más importantes del medio periodístico de la Libertad. La felicidad es para todos nosotros que le conocemos, y de hecho el orgullo de sus padres. Charlamos de todo un poco, aunque apenas tuvimos tiempo para charlar, pero me gustó verlos otra vez. Toda la suerte del mundo, PB, un loco amigo.

La vez pasada fui con AP a un pub, nice el lugar, un grupo de pop-rock estaba tocando covers, estuvo bien, la música muy agradable, no es la característica de los pubs trujillanos, o sea los repetitivos, y digo y pienso, habiendo tantas canciones en el mundo siempre son unas veinte o treinta las que una y otra vez interpretan... Y bueno, yo en buena compañía y en determinado momento sentí cómo por mi cabeza pasaban estas palabras: "no me hace falta nada más". Me sentía, simplemente feliz: allí sentada, sintiendo el calor de la música, de la bebida, de la compañía, en fin... y esa sensación de plenitud duró toda la noche... incluso hasta ahora dura.

20 de octubre de 2009

Quizás...

Quizá esté escondido en algún rincón. Quizá haya emprendido un largo viaje y se haya olvidado de regresar. Pero enamorarse, al fin y al cabo, no tiene ninguna lógica...

A lo mejor, de repente, el deseo aparece de la nada y te atrapa. Mañana mismo, hoy mismo. Sumire apartó la mirada del cielo y la clavó en mi rostro. –¿Como un tornado a través de la llanura? –Si quieres llamarlo así. Por unos instantes, ella imaginó un tornado a través de la llanura. –Por cierto, ¿has visto alguna vez un auténtico tornado a través de la llanura? –Nunca –contesté–. En Musashino no suelen verse tornados en vivo (y debería añadir que es de agradecer).

Aproximadamente medio año después, mis predicciones se cumplieron y Sumire se enamoró de forma fulminante, sin lógica alguna y con la furia de un tornado a través de la llanura. Se enamoró de una mujer casada diecisiete años mayor... "Sputnik, mi amor".

17 de octubre de 2009

Haciendo un flash back...

Echando un vistazo hace meses o mejor dicho dos años atrás aproximadamente, recuerdo tener esas etapas, que entre unas cosas y otras, vas como un poco a remolque, con días de bajón incluidos. La razón y motivo de todo esto, y llego a la conclusión desde ya la distancia y otra perspectiva, fue que un día conocí a un chico, con quien al principio pues normal, como una persona más, como un compañero más; pero que tras vernos en varias ocasiones por motivos personales y laborales, empecé a sentir algo especial, cosillas ricas, algo que se me escapaba de las manos, ¿por qué? no sé. No solía cabrearme de esa manera por alguien, que en el fondo era más mi mejor amigo, pero mi mente, no dejaba de pensar en él, y muchas veces, me decía a mi misma: pero Nirvana, a ver, deja de pensar en él, que paranoia te estás montando, ni te vas a atrever, ni puede ser, y ustedes dirán, ¿por qué no podía ser?, bueno, porque en ese tiempo yo tenía enamorado e increíblemente estaba enamorada de mi amore, no es una justificación, la clásica, pero así es, aunque la relación no iba bien. Un pretexto más.

Nos vimos por un buen tiempo, dos veces por semana, claro era por el trabajo, pero eran horas, y eran las mejores en mucho tiempo, era especial, de esas personas que las conoces de toda la vida, y que sientes una química muy muy especial, entre ambos, porque eso se notaba.


Y no queda ahí la historia, consecuencia de esto entre otras muchas cosas, dio el paso y consecuencia del paso estoy con él, mi niño o mi mono, como le digo, aunque no le gusta que se lo diga y por eso se lo digo jeje...

Ahora estamos en un momento distinto y las cosas han cambiado y mucho, estoy con mi niño... está claro, y hoy por hoy quiero a quien quiero y estoy con quien estoy.

Es necesario sentirte...


Para mi es necesario sentirte, porque sólo oler tu piel me hace estallar en sensaciones exquisitas. Decir que necesito de ti, y sólo pensarte me cuestiona la capacidad de tener que esperar para verte. Decir que eres mi complemento, porque al verte cerca exalta mi piel que espera acariciar la tuya, ahora puedes cuestionar el amor que siento por ti, puedes cuestionar las noches que me dejas sin dormir por no estar a mi lado, puedes cuestionar que siempre deseo lo mejor para ambos.


Pero aún así, me enamoro de ti y gozo sentir que tu cuerpo se estremece junto al mío y de nuestra unión emana irrefrenables caricias y besos que envidiaría a cualquier experto del placer de sentir.

Me agota la necesidad de necesitarte, de sentirte. Me agota la necesidad de acariciar mi ser con el tuyo, y aún es reconfortante saber y decir que aún estoy y me alegro que aún estés.

16 de octubre de 2009

Estar o no estar...


¿Estoy?, ¿no estoy?, ¿voy?, ¿vengo?... Últimamente ando algo sonámbula por la vida... hago cosas, que la mayoría de veces es por pura inercia, estoy con gente, pero no estoy; voy dando pasos y resulta que estoy caminando, que he avanzado un buen trecho, pero ha sido un cúmulo de ellos seguidos uno tras otro y en ningún momento quise caminar, no quise llegar a ese lugar y sin embargo estoy allí.

Quizás sea todo producto de no pararse; detenerse no está bien, dicen que, o te mueves o caducas; pero cuando te paras a ver donde estás, la mente te juega esa mala pasada de preguntarte; ¿por donde quieres ir?, ¿estás segura del camino que estás eligiendo?, ¿te lleva a donde quieres?. Y entonces te empiezan a dar los siete males, porque te replanteas todo, incluso lo que no tiene planteamiento.


¿Será producto del efecto garganta post largos días en cama?, ¿será una tontería?. Bueno, tampoco es todo tan analizable. Uff creo que dormiré más y pensaré menos, quizás sea producto del cansancio; pero esta sensación de estar perdida en medio de tanta gente, de tantas cosas, de tantos estímulos externos. ¿cómo se puede estar pérdida con tantas cosas pululando alrededor, en una ciudad de no sé cuantos miles de habitantes?


Contradictorio desde luego que es, pero ¿por qué es tan difícil que te llene la vida y lo que ésta tiene y te ofrece en ciertos momentos? ¿Inconformismo? No sé, es maravilloso disfrutar de los pequeños placeres de la vida, saber apreciarlos en toda su intensidad, saborearlos de verdad, porque te llenan de total y absoluta felicidad, entonces ¿por qué me siento así de perdida?. El querer más hace que pierdas muchas cosas y no valores otras. Quizás sea una desagradecida, sí, quizás o quizás no... ¿Que nos pasará mañana?... No lo sé, sólo sé que te amo!

12 de octubre de 2009

Colores y sabores... Mistura 2009

"Perú es un país de diferencias geográficas, raciales, económicas, entonces, la cocina se revela como un espacio común, donde las diferencias se reflejan de manera exótica. Los cocineros debemos asumir nuestra responsabilidad y generar oportunidades para los olvidados. Debemos convertir nuestra inmensa curiosidad en bienestar, porque lo que no podemos olvidar es que los cocineros peruanos convivimos con el hambre, tenemos que lograr modificar esa situación: gastronomía y hambre son incompatibles, por ello nuestro trabajo va mucho más allá que simplemente cocinar. Pasa por intentar exportar nuestra cultura, para dejar de exportar materias primas. Pasa por participar de las transformaciones y los destinos de nuestra gente.” No son las palabras de un político, son las palabras de un chef, Gastón Acurio, en la apertura de Mistura, mucho más que un encuentro culinario.

Su padre comentó alguna vez que lo había imaginado abogado, pero el joven decidió que lo suyo era la cocina y cambió leyes por cacerolas, sin olvidar raíces y pertenencia, haciendo de su interpretación de la gastronomía un viaje de ida, con una marca que nosotros los peruanos lucimos orgullosos.

Difícil para mi describir lo que sentí caminando por esa feria. Acostumbrada a encuentros diferentes: escenarios de conciertos, alguna muestra de producto, exposiciones, sets de televisión, producción publicitaria y televisiva, prueba de algo que me llame la atención y un apretón de manos. Allá todo fue distinto: un predio enorme, más de trecientos mil visitantes con entradas agotadas, representantes de los mejores restaurantes peruanos que nos permitieron probar sus especialidades, atendidos por sus dueños, por apenas 12 soles; vendedores
ambulantes (los señores y señoras de las famosas carretillas) para delirar con unos anticuchos recién asados que saben a gloria o con sanguches de pavita imposibles de describir, restaurantes que al final de una larga fila me llevaron al encuentro de un ceviche especial, el que produce Javier Wong, un cocinero que trabaja con un único ingrediente: lenguado casi vivo, recién arrancado al mar y con el que además hace algún salteado.

Necesitamos una pausa, digo necesitamos, porque fui a Mistura compañada, de alguien a quien le fascina cocinar y que podría decir, cocina como los dioses. Bueno, es hora de las charlas y las posibilidades son variadas, están Alex Atala, de Brasil, y también Andoni Luis Aduriz o Joan Roca, entre muchos chefs de primera categoría que vinieron desde lejos a contar sus novedades, aunque los veo tan sorprendidos como yo, por lo que los rodea.

Seguimos y volvemos a esa sensación casi de delirio. Pasamos por el puesto de comidas de Amazonas y nos detenemos en uno de picarones, unos buñuelos fritos crocantes, riquísimos. Ahora al mercado, sector donde productores de todo el país explicaban orgullosos sus frutos. En esos puestos, pensaba, la papa será la reina, pero me equivoqué, con ella conviven hierbas rarísimas, maíces de colores, frutas ácidas hasta el llanto y otras dulces, como los besos.

En todas partes nos sentimos mimados, nos explican mitología, leyendas y usos, historias que tal vez tengan miles de años. La tentación es más fuerte y decidimos comprar: limoncitos sutiles, perfumados, que darán sabor a un intento de ceviche o a mi pisco sour; agregamos bandejas de ajíes de todos los colores, formas, aromas y sabores, recordando que los llaman el ADN de la cocina peruana y que sin ellos no hay comida posible. Papines que provienen de miles de metros de altura y maníes del Inca, con mucho omega 3, nos aclaran.

Me detengo en un puesto donde una señora con arrugas marcadas por el sol de los Andes me pregunta, casi en secreto, si alguien me espera. Con una sonrisa asiento, y entonces me ofrece maca, un tubérculo que, me explica, hará mis noches más felices. Cuando creo que la compra está terminada, me dice que también debo llevar mashua, otra raíz de forma extraña y efecto contrario a la maca: “por si el señor no se portó bien y no le fue fiel”. Guardo mis compras en la bolsa, las llevaré al departamento, sin aclarar cuál es cuál. Un secreto que sólo las mujeres deben develar.

Vuelvo a Mistura a lo largo de los cuatro días, el olor de la comida se mezcla con la música. Antes de terminar con esta gloriosa, espectacular y ya tradicional feria gastronómica, me digo que es hora de un helado de lúcuma, esa fruta de textura aterciopelada y sabor dulzón que me preparará para un momento inesperado.

La cocina peruana: se trata, digo, de una cocina de colores, sabores definidos, deliciosos, con vida y muy erótica.

7 de septiembre de 2009

Manipulando emociones...

En toda la noche del domingo y madrugada de hoy lunes, no pude dormir. A pesar que el sábado salí con un amigo a bailar a una disco. No nos amanecimos mucho, solo estuvimos hasta las 4:00 am. y el domingo una cosa y otra, en realidad pensé que podría dormir o recuperar mis horas de sueño; pero no pasó así. Tan solo llegué a dormir dos horas. y bueno, hoy me levanté a las 8 y pico (o sea, habiendo dormido muy poco otra vez porque me acosté a las 5:00 am. pues se me había ido el sueño. Estuve viendo películas y leyendo un libro para poder llamar a Morfeo. Me levanté y fui a jugar un rato baloncesto, aprovechando que no hacía mucho frío, por un parque cerca a mi casa. Y mientras jugaba, me llegó por sms una linda sonrisa que me iluminó todo el día, para mí ya había emergido el sol en el momento que recibí aquel sms. Aunque recién al medio día empezó a sentirse la presencia del sol medio. Continué con el guión cinematográfico que estoy escribiendo. Comí sola, porque almorcé tarde pues a mi familia ya le había gruñido la panza temprano… Luego de almorzar como que me empezó a pegar la falta de horas de sueño. Me puse a escuchar música y a ver televisión a la vez. No sé si sea un defecto pero me encanta hacer esas dos cosas a la vez mientras hago otras cosas como, arreglar mi habitación, leer el periódico, leer un libro o ponerme a pintar mis abstractos. Mientras el sueño me lo permita. Me temo que esta entrada va a ser de las largas.

Voy a empezar por el final, o sea, por la plática post trabajo. Una cosa llevó a la otra y se terminó discutiendo acerca de los roles y los tópicos sobre hombres y mujeres. Estábamos practicando las expresiones de valoración tipo: "me fastidia que hagan eso". Pues nos enrollaron con la actividad y surgió un debate muy animado y divertido. Éramos tres chicas contra cinco chicos. Fue muy interesante saber cómo se ven desde fuera determinadas actitudes, percatarse de las diferencias culturales, deducir de dónde salen los tópicos y analizar qué parte de razón pueden tener... En un tono más anecdótico, diré que me reí mucho gracias a Pablo que hoy soltó un par de perlas. La primera me hizo gracia más que por el contenido, por la naturalidad con la que la dijo y la corrección de la que fue capaz (no es su fuerte): "me fastidia que las mujeres busquen problemas que no hay". Yo añadiría que esto no es privilegio de las mujeres. Y la segunda, cuando los chicos dijeron que no les gusta que las mujeres se maquillen, se armó cierto revuelo, se tuvo que matizar, con un poco de delineador de ojos es aceptable, y al final Pablo lo dejó más claro diciendo que lo que no les gustan son "las mujeres naranjas". Buenísimo.

El otro día pensaba que, aunque no es que mi vida esté precisamente llena de aventura, cosas que contar no me faltan. Pero, más que de acontecimientos externos, se trata de acontecimientos internos. Cuántas veces habré escrito emails tipo: "por aquí nada nuevo, lo de siempre"... y, sin embargo, ahora me da la sensación de que cada día me trae algo nuevo. Repito, no se trata de grandes sucesos ni aventuras, pero cada uno de ellos tiene su importancia. Probablemente no me pasan más cosas que antes, sólo que antes todo ello parecía rebotar y ahora, en cambio, lo absorbo. Tengo la sensación de que antes era como si no viviese. Plagiando una expresión de hace muchos años, era la vida la que me vivía a mí.

Partamos de que me encuentro bien, vale? Pero estos últimos días estoy notando ansiedad. No sé exactamente a qué se debe. Algo intuyo, pero tengo que reflexionar más sobre ello. El caso es que el domingo me llegó un mensaje de mi amore que, a pesar de decirme cosas bonitas, por alguna razón me provocó un torbellino de sentimientos que me duró día y medio, aunque ahora ya estoy más calmada. Por la noche terminé de leer nuevamente Le Petit Prince o sea El Principito y no pude evitar llorar en un par de ocasiones. Ayer, a raíz de ciertas coincidencias principescas que descubrí, estuve dándole vuelta a todo esto y la conclusión provisional a la que he llegado es que me duelen enormemente las escenas de alejamiento. Joder, no sé cómo explicarlo, tengo muchos vislumbres que todavía no acaban de cristalizar en una visión del conjunto. Está relacionado, como digo, con el alejamiento, pero éste a su vez tiene que ver con la libertad esencial de las personas, al mismo tiempo deseada y temida, con la generosidad y el egoísmo, con la fe y el miedo, con los vaivenes de la corriente de la vida, con la ilusión, con la desilusión, con la soledad, con la compañía, con el anhelo de compartirse, con la apertura y la expansión, con el impulso absurdo de secuestrar a alguien y llevártelo a un universo concéntrico, biplaza pero infinito, con la eternidad... Ah, me jode haber perdido algunos recuerdos de mi infancia, porque estoy segura de que entre ellos encontraría alguna clave, quizá el pegamento que me ayudaría a componer con todos esos fragmentos una explicación...

Ayer fui a casa de Paola un poco tocada. Nos pusimos a hablar (cosa que no siempre nos sale), le conté cómo me sentía y su diagnóstico, a pesar de que tampoco me conoce tanto, fue tajante y certera: lo que tienes es necesidad de compartir. Pues sí, estoy de acuerdo. Y su receta: necesitas más amistades femeninas. Pues también estoy de acuerdo. Lo que pasa es que en mi vida trujillana no me está resultando fácil cultivar amistades femeninas. Mis mejores amigos de aquí, son hombres y se dividen entre mi vida familiar y trabajo. Con Paola no sé por qué, pero no logro coincidir más que para ensayar. Y el resto de chicas con las que me gustaría pasar tiempo están lejos: en Lima, en Madrid, en Buenos Aires, en Múnich, en Colonia, y en Italia... Bueno, intentaré aprovechar el interés que muestran algunas personas como Paola, Lucía, Susana y Cora y a ver qué sale... Desde luego, ayer el ensayo con Paola fue genial, tanto que todavía me dura la recarga positiva.

Cambiando de tercio (aparentemente, porque lo que voy a decir ahora va destinado a retomar lo del torbellino de sentimientos), me he dado cuenta de lo interesante que es analizar el lenguaje que utilizamos. Últimamente me fijo mucho en las frases que repite la gente y en las muletillas que utiliza. De ahí se pueden sacar conclusiones bastante reveladoras. Por ejemplo, hace poco me fijé en que cierta persona, cada vez que habla de algo que no le gusta, repite "odio...". Es una persona encantadora, pero a lo largo de nuestra conversación en muchos momentos se traslució, tampoco es que ella me lo ocultara en lo más mínimo la enorme rabia que lleva dentro. No sin razón, por cierto. Así que, cuando alguien repite alguien, por algo es. Por ejemplo: yo suelo empezar mis frases con "alucina", "sabes" o “y bueno” (creo que lo hago mucho menos, ya me dirán los que me escuchen). Me alucinó la interpretación que de ello hizo Paola: que yo no quiero saber, no quiero enterarme. Y es verdad que actuo así: sin prestar atención a lo que sienten otros y ni siquiera a lo que grita mi interior, refugiándome en la actividad frenética y soñando siempre con huir lejos, preferentemente a España o Alemania, negando a la vez lo que tengo cerca... Otro ejemplo: las personas que repiten "es que soy así", y esa frase, que en principio es como una disculpa, les acaba sirviendo de excusa para todo, preferentemente para eludir enfrentarse a la responsabilidad. Otro ejemplo: tengo una amiga que empieza todas las frases diciendo "el problema es que...", aunque en realidad no haya ningún problema. Pero ella está siempre tensa como si lo hubiese, y al final acaba creándolo. En suma, que cuando alguien repite algo, por algo es.

Vengo repitiendo hace tiempo que nadie tiene la culpa de sentir lo que siente. Y lo mantengo. Lo que no he dicho aún es la segunda parte: la manera en que manejamos esos sentimientos y emociones sí depende de nosotros. Y, volviendo a lo del torbellino de sentimientos, yo noto que todavía tengo que aprender a manejar muchas cosas. Tantas, que a veces me siento abrumada.

También he hablado de la cantidad de sentimientos, muchas veces contradictorios, que caben al mismo tiempo en una persona. Pues bien: en estos momentos me veo dividida, como ya he dicho, entre el ansia de compartirme; la necesidad (tal vez experimental) de un poco de soledad, pero de la buena, de esa en la que uno es el mejor compañero de sí mismo; el impulso de raptar a alguien y llevármelo lejos (no necesariamente en sentido geográfico), a un territorio virgen donde poder crear un mundo sólo para nosotros dos...

Sí, compartirme. El invierno no es época de siembra ni de recolección, pero yo desearía dedicarme a alguna de esas actividades en vez de ejercitar la paciencia. Sobre todo cuando afuera hace tanto frío y estoy sola en casa. No sé si necesito un período de barbecho. Han habido momentos de mi vida en los que sí, pero no sé si ahora...

Bueno, voy parando por hoy. Se nota que no he escrito en mucho tiempo. Pero ya paro, tengo que arreglar mis cosas, porque mañana estoy liada a un viaje repentino que tengo que hacer unos días, incluyendo ensayo con un grupo nuevo y el viernes regresaré para reunirme con una amiga por la que no está pasando buenos momentos. Y de repente pasar un fin de semana lejos de Trujillo, solo chicas.

Para ilustrar mi tema de hoy, les dejo con una cita que me he permitido robarle a Skrzydełko (si no me equivoco es escritor polaco, no recuerdo bien, pero su cita sí la recuerdo), porque lo registré en mi block hace mucho tiempo...

“Estar cerca de la vida y de otra persona es algo muy frágil, como andar por la cuerda floja… Los sentimientos auténticos, esos que se nos depositan en las venas y en la mirada y nos hacen cambiar, son anarquistas, es decir, no tienen nombre, no tienen forma ni duración previsibles. Pueden durar lo que el té de la mañana o toda la vida. Y no los puedes obligar a nada.”

22 de julio de 2009

Amiga...


Sabes, no puedo darte soluciones a los problemas de tu vida, ni tengo respuestas a tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti, cuando me necesites, estaré allí… no puedo evitar que tropieces, solo ofrecerte mi mano para que puedas sujetarte y no caer... tus alegrías, tus éxitos en el trabajo y en el amor no son míos; pero los disfruto sinceramente contigo, cuando te veo feliz o cuando me dicen que estás bien… de ningún modo juzgo las decisiones que tomas en tu vida, me limito a apoyarte y a ayudarte si me lo pides… lástima que no puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón; pero puedo abrazarte fuerte y llorar contigo… decirte quien eres o quien deberías ser es superfluo, simplemente te quiero como eres y quiero ser tu amiga, aunque no puedo impedir que te alejes de mí si eso es lo q quieres; pero sí puedo desearte de corazón lo mejor… te quiero y quiero que seas muy feliz porque lo mereces; aquí estoy y aquí estaré siempre, tú lo sabes.

Pero hay algo que nos diferencia, y es que yo sigo dándole batalla a la vida, y tú no; aún te resignas a seguir en la misma ruta que sólo te trae más de lo mismo. Yo trato de no dejarme vencer por trabas, he luchado y lucho por superarlas. Mientras que tú los miras con impotencia y me pregunto. ¿Por qué sigues en el mismo camino?, sería bueno que te abrieses, te sincerases contigo misma y así abrir tus alas, una del todo y bueno la otra a medias, porque primero debes recuperar las ganas de volar y recién entonces decidirte a emprender el vuelo abriéndote paso a través de todo y de todos, pues como bien sabes, en nuestra vida siempre hay cosas buenas y malas y la mayoría de las veces las cosas suelen ser así de ambivalentes… si te decidieses , verás que no es tan difícil ser feliz; pero si no lo intentas, si no te lo propones, es sumamente improbable que lo logres.

Y sí amiga, eres una mujer extraordinaria, inteigente, hermosa, y muchas veces de armas tomar, ya q a tu corta edad no muxos han logrado lo q tienes hasta ahora, esto para muchos ya es una realización; pero no apagues ese brillo de aquellos dulces ojos almendrados por la intensa rabia que te invade cada día. ¿Por qué permites que sentimientos contrarios te invadan provocándote y provocando dolor?, ¿Crees que de ese modo saldrás del estado inercial en que te encuentras?... mujer, no seas necia!, no dejes que los años que pasen sigan dejando huellas de pesar en tu corazón y de tristeza en tu memoria, porque esa es una pesada mochila que atraerá como si fuese un imán, resentimiento hacia todo y hacia todos, incluso hacia quienes te brindamos una mano franca, una mano amiga.
Deberías dejarte guiar por lo que te dicta tu corazón, sólo date la oportunidad de sentir que haces algo por ti misma, en eso radica la verdadera fuerza, en estar dispuesta al cambio aceptando los retos y desafíos, no cargando en otros la responsabilidad de las propias falencias y carencias… recién cuando entiendas y enfrentes todo eso, será cuando habrás madurado, será cuando habrás crecido.

Como puedes ver, no soy buena aconsejando ni nada pero eso es lo que pienso y siento y te lo digo, por eso disculpa si hay algo mal pensado o mal expresado.

No me despido, pues aquí estaré siempre contigo…